miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Quién dijo que era fácil?

No es fácil volver y menos cuando ni siquiera había costumbre,
No comprendo por que las palabras me están pidiendo a gritos que las deje salir de nuevo,
Me va a tocar hacerles caso, no quiero morir ahogada con ellas,
De la única forma que como letras, es en sopa,
De resto, amo que fluyan, que floten.

Suelo dejar mis letras en cuadernos, en apuntes de computador,
Pero hoy son ellas quienes me imploran que busque de nuevo ese sabor a Arándano.
Aquí estoy entonces, haciéndoles caso, volviéndome su esclava y su ama,
Su servidora y su amante.


Catalina Moreno G.

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