Llevo toda la noche, más bien, toda la madrugada
con la mente en blanco y los pensamientos ligeramente manchados de ti.
Tengo los ojos cansados de dibujarte en todas partes,
tengo las manos ansiosas por escribir algo que no seas tú.
El hambre comienza a hacer efecto,
Un efecto parecido a lo que era pensarte en esos días de idilio,(digo idilio, pero en realidad no se si alguna vez lo tuvimos.)
ahora pensarte es como fumarse un tabaco amargo
de esos que te queman la garganta de a poquitos.
¿Sabes?
últimamente no he hecho sino soñar despierta,
y debe ser una buena señal eso de que no estés presente en mis sueños,
lo único malo es que cuando aterrizo tu recuerdo me va rebanando de a poquitos.
Debería intentar dormir un poco, debería intentar conciliar el sueño,
Ni siquiera se si estoy escribiendo algo coherente,
Y debe ser un tedio para alguien someterse a leer esto,
más, cuando soy consciente deque no soy el único ser,
que en sus desvelos mancha su alma de recuerdos e incertidumbres.
¿qué más da?
El hambre aumenta y mis pensamientos se van tornando cada vez mas profundo,
Ahora comienzo a soñar despierta, y es este un buen momento para zafarme de nuevo de ti
Aunque sea solo un instante, ya me acostumbrare a ello, hasta que me zafe del todo ...
Creo que es momento de que mis sueños se mezclen, de soñar despierta mientras duermo,
De camuflar al hambre con ronquidos, de engañar tu ausencia con almohadas.
Catalina Moreno G.



